Sin adiestrar-
En la cesta de tu mirada
No puedes recoger cada detalle mío
Cual sonrisas repartes pinzas de tus dedos
En textos hermosos al viento
Ya no ves que cerraste todas las puertas de mis orificios
Aún te falta la correa de la palabra
A mi aullido de perra
Ese verso final tuyo me ha hecho recordar este relato poderoso de Juan Rulfo:
ResponderEliminarhttp://youtu.be/cewv7qyUpsA
http://www.slideshare.net/riochico/juan-rulfo-no-oyes-ladrar-los-perros
La mayor parte de las veces los aullidos son desasosiegos.
Oh...no lo conocía...es muy triste..y bello.
ResponderEliminarY tienes razón, Tempero..., desasosiegos...ciegos:-)